El poder de las tinieblas
Entonces dijo Jesús a las turbas y a los príncipes de los sacerdotes, y magistrados del templo, y a los ancianos que habían ido a prenderle:
¡Como a ladrón habéis salido a prenderme, con espadas y con palos!
Todos los días estaba entre vosotros enseñando en el templo y no me apresasteis. Pero, para que se cumplan las Escrituras, esta es vuestra hora y el poder de las tinieblas.
Entonces la cohorte y el tribuno y los ministros de los judíos le apresaron y le ataron.
Y los discípulos, abandonándole, huyeron.
Se cumplía la profecía del Salvador: herido el pastor, se dispersaba el rebaño.